lunes, 5 de octubre de 2009

Burbujas

¿Recuerdas cuando eras pequeño y dedicabas tardes y tardes a hacer pompas? Jugabas una y otra vez. Sonreías cuando tu burbuja alcanzaba el infinito. Te sentías ganador, un auténtico triunfador.
¿Lo recuerdas...?

La vida en una pompa debe ser maravillosa. Vives en tu propia atmósfera, sin malos humos, ni malas compañías. La soledad no siempre es buena, pero a veces sí apetecible. Tendrías tu espacio, ese que tanto añoras de vez en cuando. También tendrías agobios, no es fácil vivir en tan poco espacio. Y muchas veces echarías de menos no relacionarte con los demás como lo haces ahora.

¿Sabes que sería lo mejor? Los problemas, las dudas o incertidumbres no te acecharían... rebotarían. Se alejarían por donde han venido. Así de fácil.
Me gustaría poder vivir en una de esas pompas, esas que creaba cuando era pequeñita. Sentir que puedo tocar el infinito; saber que voy a estar protegida, porque a mi pompa no le afectaría nada.

Te pido una cosa... cuando me veas a lo lejos... no intentes acercarte con tu dedo índice acusador. No rompas mi pompa. Déjame seguir disfrutando de este sueño efímero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario