miércoles, 22 de abril de 2009
caminante no hay camino, se hace camino al andar
Tú eres uno de mis puntos fuertes aquí. Contigo, las risas están aseguradas. No quiero echarte de menos, ni mucho menos perderte. Si te vas, lo entenderé. Sería egoísta si te pidiera que te quedaras. Ganas no me han faltado. Sin embargo...tienes que hacer tu camino. Pero ahora mismo, el mio va junto al tuyo. Déjame seguir caminando a tu lado, juntos, de la mano.
sonríe, es un modo de ser sabio
Y miro al cielo. Y el sol brilla, sus rayos iluminan y cada vez con más potencia. Y hoy me siento bien, con ganas, con más fuerza que nunca. Porque las cosas se afrontan mejor con una sonrisa, porque estamos aqui para ser felices, o por lo menos intentarlo. Mira a tu alrededor. Seguro que hay miles de cosas por las que merezca la pena sonreir. ¿A qué esperas para empezar a hacerlo? :)
martes, 21 de abril de 2009
me tropiezo, me caigo, y vuelvo a tropezar
Es inevitable. El ser humano es así. Parece que no aprendemos, nos gusta equivocarnos, tropezarnos, magullarnos. Una y otra vez. Dos o tres, incluso miles de veces. A lo largo de nuestra vida, aprendemos de las veces que nos caemos. Somos lo que hemos vivido y las veces que nos hemos desvanecido. Forjamos nuestra vida gracias a esas caidas y heridas. A veces ponemos tiritas, otras veces la herida sangra sin control. Pero lo único que realmente sé es que, pasado el tiempo, toda herida cicratiza y la piel vuelve a regenerarse. Puede que el camino tenga baches y volvamos a caer. Pero lo que es cierto es que SIEMPRE hay que levantarse, agotar las lágrimas, ponerse un par de tiritas, continuar y mirar hacia delante.
razones
Me gusta estar contigo porque nunca me aburro. Incluso cuando no nos hablamos, incluso cuando no nos tocamos, incluso cuando no estamos en la misma habitación, no me aburro. No me aburro nunca. Creo que es porque confío en ti, confío en tus ideas. ¿Lo comprendes? Me gusta todo lo que veo de ti, y todo lo que no veo. Sin embargo conozco tus defectos. Pero justamente me da la impresión de que tus defectos van bien con mis virtudes. No nos asustan las mismas cosas. Porque muchas veces tú eres yo, y yo soy tú. Porque somos complementarias. Tú vales más de lo que te dejas ver. Eres luz. Yo necesito tu mirada para tener un poco más de… ¿cómo se dice? ¡Ah si! Estabilidad.
La vida no se mide por la cantidad de veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento.
La vida no se mide por la cantidad de veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
