Me gusta estar contigo porque nunca me aburro. Incluso cuando no nos hablamos, incluso cuando no nos tocamos, incluso cuando no estamos en la misma habitación, no me aburro. No me aburro nunca. Creo que es porque confío en ti, confío en tus ideas. ¿Lo comprendes? Me gusta todo lo que veo de ti, y todo lo que no veo. Sin embargo conozco tus defectos. Pero justamente me da la impresión de que tus defectos van bien con mis virtudes. No nos asustan las mismas cosas. Porque muchas veces tú eres yo, y yo soy tú. Porque somos complementarias. Tú vales más de lo que te dejas ver. Eres luz. Yo necesito tu mirada para tener un poco más de… ¿cómo se dice? ¡Ah si! Estabilidad.
La vida no se mide por la cantidad de veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento.
martes, 21 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario