Nadie como tú para hacerme reir.
Nadie como tú es capaz de compartir
mis penas, mi tristeza, mis ganas de vivir.
Tienes ese don de dar tranquilidad
de saber escuchar, de envolverme en paz.
Tienes la virtud de hacerme olvidar
el miedo que me da mirar la oscuridad.
Me callo porque es más comodo engañarse,
me callo porque ha ganado tu razón al corazón.
jueves, 5 de noviembre de 2009
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